A medida que tu tripa va creciendo y tu bebé cogiendo peso,

te va a resultar más difícil conciliar el sueño.
Además, según avance el embarazo, tendrás más ganas de orinar e incluso puede que tengas algún que otro calambre en las piernas. Por eso, es importante que encuentres una postura que te resulte cómoda para descansar, sin tener que estar horas dando vueltas en la cama.

¡Te damos algunos consejos!